Diseñamos Rents para que pases menos tiempo peleando con Excels y más tiempo disfrutando de tu vida. Así de fácil es empezar.
Solo necesitás un email. Sin formularios eternos ni preguntas existenciales.
Acá es donde la competencia te pide la tarjeta de crédito "por las dudas" y el nombre de tu primera mascota. Nosotros solo queremos saber a dónde mandarte tus recibos.
Subí lo que tenés. Una casa, un depto, una cochera o la baulera que le alquilás al vecino.
Podés subir fotos, planos y hasta el secreto de por qué la humedad de la cocina no se va nunca. Todo queda guardado bajo siete llaves (y un par de servidores potentes).
Marcá qué se pagó y dejá que Rents genere los recibos automáticamente.
En este paso, otros te dicen "Pagá el plan Pro para habilitar la generación de recibos". Nosotros te decimos "Tomá tu recibo, quedó re lindo".
Rents te avisa de los próximos vencimientos y aumentos por inflación.
Mientras Rents labura, vos podés dedicarte a lo importante: como elegir qué serie ver en Netflix o intentar que el gato no tire la maceta.
Dejá de dar vueltas. Mañana podrías estar con todo organizado.